Sin ánimo de resultar petulante en la redacción, desde que VETA Creativa me invitó a escribir en su revista electrónica Indicios Magazín-e llegó a mi mente la idea de elaborar una columna en la que pusiera a consideración del público lector, del peculiar público de internautas, algunas disquisiciones en torno a la libertad.
En los tiempos que vivimos la libertad, tanto la palabra como el concepto, el valor y la facultad, están siendo llevados y traídos de un lado al otro, como toros torpemente capoteados por un aspirante a matador.
Hablamos de libertad como si se tratara de calzones. Ya la subimos, ya la bajamos (cuando la usamos), como los precios en alza u oferta de bienes para el consumo general. Pocas veces reparamos en el hecho de que la libertad es una conquista y, a la vez, un castigo.
Mediante esta columna invitaré a más de uno de ustedes, amigos lectores, a reflexionar sobre la libertad ganada, sobre la independencia, la autonomía, soberanía y lo que estas suponen para individuos, empresas y naciones.
Así, empleando ejemplos concretos extraídos de los diarios y sometiendo los casos al escrutinio de importantes filósofos o reconocidas personalidades de la actualidad, ubicaremos en su justa dimensión esa libertad a la que tanto aspiramos y tanto tememos los seres humanos.
Porque la libertad no es sólo cuestión de derechos y obligaciones confrontadas. Ni tampoco es el abandono a la casualidad y los caprichos del viento. Hoy, como dijo en su momento Mark Twain: vivimos tiempos en que a uno le gustaría ahorcar a toda la raza humana y poner término a la farsa; pero es entonces cuando se revela a los ojos de uno que la libertad está graduada. No se es enteramente libre ni enteramente esclavo. La necesidad y el deseo son concomitantes y dos fuerzas definitorias de nuestra humanidad.
De esto y más tratará esta columna, suerte de ensayo por entregas. Espero que en el desvarío logres encontrar, querido lector, la variedad del pensamiento, y que con tus comentarios y colaboraciones (estoy abierto a añadir autores a este blog bajo petición expresa), daremos mejor sentido, adecuada graduación y peso más específico al ejercicio de esa cosa llamada libertad, y que no sabemos claramente si la perdimos o la ganamos al salir expulsados del paraíso.
